
Chucky es desde hace tiempo todo un clásico del terror, y este tatuaje para brazo no hace más que confirmarlo. El rostro del malvado muñeco que diera lugar a una trilogía de películas, se ubica a la altura del hombro en este tatuaje, que como vemos prescinde del color, y hace que el protagonista pareciera estar en el interior de su portador, efecto que no se logra de buena forma, pero que igualmente no logra opacar al tatuaje.